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La economía brasileña recupera un optimismo moderado ante el juicio definitivo a Dilma

Durante dos largas semanas, los Juegos de Río 2016 han servido como una distracción y una inyección de ánimo para los brasileños. Terminada la fiesta olímpica, el mayor país de América Latina vuelve resignado a la crisis política y económica en la que vive atrapado desde hace dos años.

Este jueves comenzó en Brasilia el juicio a Dilma Rousseff, la presidenta apartada del poder en mayo y que previsiblemente será destituida de forma definitiva en los próximos días. En la primera votación, 55 de los 81 senadores aprobaron el inicio del proceso de impugnación (o impeachment) contra ella. Y, según los cálculos de sus adversarios, esta vez podrían ser 60 o más.

Dilma, que irá el próximo lunes al pleno del Senado para defenderse personalmente, está acusada de un supuesto crimen de responsabilidad por realizar maniobras para maquillar el deterioro de las cuentas públicas durante su mandato. La sucesora de Luiz Inácio Lula da Silva se dice víctima de un ?golpe? y afirma que, desde que fue reelegida en 2014, sus adversarios no hicieron otra cosa que buscar excusas para arrebatarle la Presidencia por la vía parlamentaria.

   

Probablemente Dilma será destituida de forma definitiva en los próximos días

En cualquier caso, Dilma cayó con una aprobación del 13% y nadie cree que vaya a recuperar el cargo. ?El resultado del proceso ya está decidido. La presidenta no tiene esperanzas de regresar, pero quiere dejar registrado que luchó hasta el final contra un proceso que considera ilegítimo y antidemocrático?, explica el politólogo Juliano Griebeler, de la empresa de consultoría Barral M Jorge.

En su lugar será ratificado Michel Temer, su antiguo aliado en dos campañas electorales y que ha cumplido más de 100 días como presidente interino con una valoración casi idéntica a la de su predecesora: 14%. La diferencia entre la impopularidad de uno y otro es el rechazo que despiertan en los brasileños: a ella, un 63% la consideraba ?mala? o ?pésima?; a él, un 31%.

Hacia el fin de la recesión

Desde que la izquierdista Dilma fue suspendida de sus funciones y abandonó el Palacio presidencial de Planalto, las perspectivas económicas han mejorado ligeramente dentro de la gravedad de la recesión.

   

Las perspectivas económicas han mejorado ligeramente dentro de la gravedad de la recesión

En abril, cuando el proceso aún estaba tramitándose en la Cámara de los Diputados, los analistas del mercado financiero preveían que el Producto Interior Bruto (PIB) caería este año un 3,8%. Ahora, en cambio, apuntan a una contracción del 3,2%. Y para 2017, las proyecciones han pasado de una expansión del 0,2% al 1,2%.

Las apuestas indican que el sector productivo confía en el conservador Temer para sanear las cuentas descontroladas y volver a poner al país en la senda del crecimiento. De acuerdo con un sondeo realizado por la consultora Macroplan entre más de 70 empresarios, ejecutivos y especialistas, la mayoría piensa que el mandatario tendrá éxito en la tarea de superar la fase más aguda de la crisis.

El optimismo, sin embargo, es moderado. Entre los cuatro escenarios planteados a los encuestados, desde el ‘éxito total’ del Gobierno Temer hasta el ‘fracaso total’ que supondría su derrota en la votación final del impeachment y la vuelta de Dilma al poder, más de la mitad (52%) apuesta por un éxito apenas ‘parcial’.

Ajuste con matices

Si se confirma ese pronóstico, el nuevo presidente brasileño logrará convencer al Congreso para aprobar un ajuste fiscal ‘de emergencia’ y una ‘agenda mínima de reformas’, suficientes para superar la recesión. Pero “no se solucionarán los principales obstáculos estructurales para un nuevo ciclo de crecimiento sostenido, probablemente debido a las resistencias políticas a medidas más drásticas [de recortes] y a los problemas económicos heredados”, según advierte la empresa de consultoría con sede en Río de Janeiro.

El estudio constata un ‘aumento significativo de las expectativas positivas’ en las últimas semanas. Entre junio y agosto, los que apuestan por el éxito (total o parcial) de este Ejecutivo de centro-derecha han pasado del 58% al 67%, mientras que los pronósticos negativos se han reducido del 42% al 33%.

Para Claudio Porto, presidente de Macroplan, los primeros pasos del Gobierno Temer han estado marcados por una cierta “ambigüedad”. Por un lado, “innegables avances positivos” en la agenda económica; por otro, “crecientes resistencias” entre algunos sectores políticos y sociales que “imponen concesiones que comienzan a preocupar a los especialistas y analistas del mercado”. En resumen, avisa Porto, “todavía persisten muchas incertidumbres”.

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